Hay que creer en las pequeñas vivencias y los finales felices

Hay que creer en las pequeñas vivencias y los finales felices

Enero 2011. – “La felicidad está en las pequeñas cosas de la vida”, a pesar de ser una frase muy repetida va bien recordarla de vez en cuando para centrarnos en los aspectos positivos y aprender a ser más felices en nuestro día a día. Y eso implica actos muy sencillos como dedicarles más tiempo a nuestros seres queridos, amigos y familiares, o implicarse activamente en algun proyecto personal que nos motive, ya que nos reporta satisfacción y es la oportunidad de poder invertir nuestro tiempo libre en algo en que realmente creemos.

La forma en que finalizan nuestras experiencias nos afecta mucho en la percepción de la vida, por eso es muy importante no dejar temas pendientes que puedan perseguirnos en el futuro, de esa forma evitaremos  pensamientos de “y si hubiera hecho…”, que no nos ayudan a ser felices.

También resulta muy útil intentar ver el vaso medio lleno, es decir, no fijarnos en todo lo que no tenemos o no funciona como queremos; es mejor potenciar una visión optimista, más consciente de los éxitos, e intentar siempre descubrir nuestros propios puntos fuertes para  sacar el máximo partido de nosotros mismos y sentirnos orgullosos de ello.

Una sonrisa espontánea, un abrazo inesperado, un largo paseo o un café con un buen amigo pueden ser la auténtica clave de la felicidad. Recientemente hemos visto por televisión un consejo de fácil aplicación para acabar el día de forma positiva y fomentar el optimismo. Es tan simple como al llegar a casa dedicar cinco minutos a pensar en diez momentos o imágenes positivas del día en vez de dejar que nos abrumen el estrés o las preocupaciones.